Cascada en tu Vereda

La propuesta “Cascada en tu vereda”, presentada a la convocatoria “Así suena la paz en los territorios”, permitió la visita a 6 veredas de la localidad y se producen 28 programas radiales en temas como historias de conflicto, retorno, mujeres rurales, asociatividad, memoria y resistencia, entre otros que se emiten a través de nuestra emisora comunitaria Cascada Estéreo.

Tras unas montañas verdes que albergan miles de historias, con reportera y cámara en mano el equipo de Cascada Comunicaciones tuvo la posibilidad de compartir con las comunidades rurales un momento de reflexión sobre las heridas de la guerra y la apuesta por la paz que se vive hoy en los territorios. Hay coincidencia en que fue el campo colombiano, quien sufrió las agresiones más fuertes del conflicto que enfrentó Colombia durante más de medio siglo y es allí donde se deben sembrar las semillas de la verdadera paz.

Por ello, pensamos que quiénes mejor que los mismos protagonistas para que nos contaran sus historias, y sean ellos la voz de estos relatos, escuchar y escucharnos en las múltiples confesiones, en sus intimidades, en sus descripciones sobre la embestida brutal de los diversos grupos armados.

Cuesta creer que hace unos años se vivía así en el territorio, la gente llena de miedo y zozobra, los testimonios de las personas en realidad retuercen a quien los escucha, pues son tan crudos como reales, historias de desplazamiento, de muerte, historias de terror que se vivieron en las montañas de nuestro pueblo, pero que hoy como artificio al dolor entienden el poder de la resiliencia, ese concepto tan repetido en Colombia, que no es más que la capacidad de sobreponerse a periodos de dolor emocional.

En estas veredas que un día fueron espacios de hostigaciones, hoy por hoy se vive en una verdadera calma, el sonido más escandaloso es el de la risa de los niños, el de la música sonando guasca y carrilera, el de los balones en las canchas, el de la fritadora llena de empanadas. Ahora esos espacios, escuelas, casetas comunales, fondas volvieron hacer el lugar de la comunidad y así lo vivimos en el desarrollo del proyecto “Cascada en tu vereda” que nos permitió estar más de cerca con las comunidades, conocer los oyentes, integrarnos y disfrutar de tardes recreativas y noches de artistas.

Impresiona ver la forma en que se está trabajando en las veredas, las ganas de superar esa etapa amarga de la violencia y desarrollar proyectos

productivos que integren y mejoren la economía local; cada vereda con su particularidad, con sus familias, con su empuje, cada presidente de Junta con la responsabilidad inmensa de cargar con las quejas, reclamos y propuestas de los socios, cada persona con su historia de vida, de superación, mujeres rurales que son de admirar, liderazgos que son para rescatar y precisamente esa es la intención del proyecto, que la gente se escuche y que se dé cuenta que estamos rodeados de grandes héroes, que reconozcamos el espíritu de valentía, de lucha, que rescatemos y resaltemos las bondades de vivir en el campo, que mencionemos que durante el desplazamiento deambular por las calle era una verdadera odisea y que la tierra montañera era el deseo más sentido.

Nos encontramos también con algunas veredas sin jóvenes protagonistas, pero con viejos muy sabios, con manos gastadas de tanto trabajo, con canas cargadas de historias y cuentos de tiempos pasados. En las veredas pudimos ver manos de mujeres emprendedoras y con destreza para el arte de la cocina, vimos prodigiosos talentos con el balón, y vimos que en esos territorios hace mucho tiempo se está sembrando la paz, cada uno desde su cotidianidad está trabajando por la comunidad, por su familia, por ser buen vecino, están visionando veredas auto sostenibles y sustentables en el tiempo, se están capacitando y tecnificando para mejorar sus productos, se están asociando para trabajar en redes. En el campo se está luchando contra el olvido estatal, aprovechando algunos de los incentivos e insumos para fortalecer su tierra.

En las veredas se gesta una fiesta de paz desde la tranquilidad, desde el trabajo en conjunto, con los niños en la escuela, desde la reconciliación, con el trabajo articulado, creyendo en esas historias de vida que resaltan valores. El Estado colombiano tiene una deuda gigante con estos territorios y es suprimir la desigualdad, creando posibilidades de inclusión, ampliar las brechas de bienestar y el acceso a derechos; las personas de las veredas están disfrutando de la atmosfera de paz, esperemos que con la aplicación del pos acuerdo se logre garantizar ciertos beneficios y se creen espacios donde la vida digna sea posible.

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